Por: Juan D Arango, 17 Mayo de 2020

Hace unos días me encontraba hablando con el amigo, hermano y gran músico Kike Harker sobre una serie de conversaciones que traen en mí un reflexión importante.

Me comentaba como le daba bajón escuchar algunos de sus estudiantes decirle que ya no les interesaba estudiar música si ya hoy en día con unos buenos equipos y unos tutoriales en Youtube bastaban para formarse y crear; Me dice: “que mal Juanchito, definitivamente yo nací en otra época”. Esto me trae a colación una serie de pensamientos y reflexiones sobre lo que la formación en la “academia” me ha traído en la vida y como es realmente la visión que tengo de la academia siendo docente de la misma.

También, hace unos días el maestro Pedro Acosta me compartió un video tocando la batería para que, aprovechando este confinamiento hiciesemos un videito de música. Use esa batería para crear un tema nuevo titulado “Pequeña Yoda” , traigo a colación esto porque, sin sonar arrogante este tema lo hice en un día, quedando muy contento con el resultado y creo que todo fue gracias a la formación que he tenido de muchos tutores a lo largo de mi vida (llamemos tutores a profesores de la “academia” , amigos músicos con los que compartía el aula, amigos músicos en general, no músicos entre muchos otros). He comprendido que el paso por la academia y el análisis de conceptos, literatura, tecnicismos no son más que herramientas para facilitarnos la creación y en su defecto para encontrar más caminos hacia a ella. ¡La finalidad es la creación y que importante que son esas herramientas!. Entendí que esas cátedras de literatura en donde analizaba los movimientos de la voces en los corales de Bach y todas esas reglas de conducción melódica (que en su momento me aburría, sentía que perdía el tiempo, hasta el punto de querer desistir e irme a casa a tocar la guitarra) fueron las que hoy en día me ayudan a ahorrar tiempo (¡que importante que es el tiempo y tener conciencia en ello!, otra discusión) y encontrar lo que busco en la creación más rápidamente y creo yo mejorando constantemente la calidad; Reafirma el horizonte. Con el paso del tiempo he comprendido que tan importante fue para mi haber estudiado eso y mas que todo llevarlo a la práctica en el instrumento, en la composición; ja saber que Bach tenía tan “parchados” todos estos movimientos en su interpretación que te lograba improvisar a 6 voces. La famosa leyenda cuenta que el ricercar a 6 voces de “La Ofrenda musical” que es una colección de cánones, fugas entre otros dedicadas al rey “Federico el Grande” fue una improvisación en el palacio del rey tocando para todos estos señores feudales. Nada raro tiene que esta leyenda sea real, Bach tenía interiorizado en la relación músculo-oído su estilo, como creo que logró esto: por medio de la práctica deliberada (concepto acuñado por Anders Ericsson , recomiendo mucho su libro Peak). Al mantener el foco en un concepto a tratar y estudiarlo durante muchas horas fue adquiriendo una habilidad (me gusta más llamarlo Herramienta) para encontrar en su oficio de la composición/interpretación mayor rapidez y calidad. Te aseguro que podía moldear una obra sin siquiera pasarla al papel, el papel era para tenerlo, archivarlo, pasarselo a los músicos, para grabar (tener registro) mejor dicho.

Al encontrar la organicidad de la atracción de los sonidos en la música temperada y comprender que Bach profundizó el cómo funciona la atracción de los movimientos melódicos para que dichas resoluciones se dieran justamente por la atracción de notas que hay entre si y llevarlas al instrumento (yendo un poco más allá, comprendiendo el concepto relajación-tensión), entendí cuán importante fue haberme sentado a estudiar esa materia en esos años (aún sigo en ese interminable y bello proceso). Entender que en el análisis de las tareas de transcripción que me dejaban mis guías se encontraba todo el tiempo este tipo de resoluciones y movimientos melódicos, comprendí que toda la música (hasta la no temperada, me atrevo a poner) están estrechamente relacionadas y que entre mas analisis haga comprendiendo la importancia de mantener el foco en la materia en cuestión y llevarlo a la práctica más fiel a la creación voy a ser. ¡Porque al final no se trata de analizar! este es solo el proceso, después es disfrutar o despertar algo y bueno ya hay un camino subjetivo acá también: es espiritual.

A partir de esto, desde hace un año he venido reflexionando este pensamiento: La importancia del análisis de conceptos y adquisiciones de herramientas para ser llevadas a la práctica, a la creación, sin duda alguna no se dan solas. Se dan con el consejo, con la guía y con el hábito. Aca encontre algo un poco más “espiritual” y es la importancia de la humildad en el proceso de aprendizaje, la humildad está ligada a la sabiduría, o mejor: creo que la humildad es una caracteristica intrinseca de la sabiduría. Con la humildad puedo discernir más claramente mi propia creación, puedo discernir el buen consejo y apartarme del mal consejo, puedo sacarme barreras socio-culturales de pensar que cierta persona no va a aportarme porque no se desempeña en el campo que yo me desempeño o quizás sí el mismo campo pero con menor experiencia y herramientas, o peor aún porque tiene menores ingresos económicos, o porque su color de piel es distinto, o su lugar de procedencia. La humildad me clarifica que la ignorancia es atrevida, es inocente, que todos nacemos con ella y que al tener conciencia de ella puedo afrontarla mediante la pregunta, mediante la guía. La humildad nos deshace del ego, por ejemplo: me hace querer compartir una creación ajena en redes sociales sencillamente por su calidad y porque me gusto olvidándome si es o no una competencia quien la hace; ¡La creación jamás será una competencia, la creación se desentiende del ego!; Una vez yo hago una composición, fui el artífice de la misma, hasta ahí; Ya la composición se convierte en creación, se desentiende hasta del mismo compositor en su esencia. Tal vez suene un poco atrevido, pero creo que pasa a otro plano, seguir atribuyéndose esa creación puede atraer  la vanidad y con ello la ignorancia, ¡ojo!,  con esto no digo remover el crédito, digo más bien el tomar estos créditos con humildad para seguir aportando a la creación.

Todo esto me recuerda que en el camino de crear no hay competencia, hay amor. Que importante que es la humildad, que importante que es para la creación y que difícil que es llevarla a la práctica, es un camello de todos los días.

Claro que los videotutoriales, y todo el material que encuentro en internet me va ayudar, ¿la cuestión radica en cómo voy a ejecutarlo, como voy a masticarlo, que proceso voy a llevar a cabo?. Estamos en un momento de la historia donde podemos llenarnos cada vez más de información, de material, entonces caemos en la gula, en tratar de descargar todo, en acumular y se nos olvida capaz lo más importante: ¡masticar!, acá radica una importancia de la guía: “nos enseña a masticar”. La guía nos enseña también un concepto muy importante y difícil que al igual que la humildad hay que camellar todos los días: aprender a auto-guiarnos.

Yo no estudié en la academia por el cartón, estudie por la guía, por las herramientas. Estudio día a día el forjar este concepto que atañe la curiosidad en la creación; Como y de quien puedo guiarme en el andar.

*La imágen es un visualización  del preludio de la suite no. 1 de Bach tomada del siguiente enlace. Reservados todos los derechos